¿QUE ES EL EGO?
El ego nace con nosotros cuando venimos al mundo.
Cuando somos niños, a través del cariño, del amor, del cuidado, sentimos
que somos buenos, valiosos, que tenemos alguna importancia. Nace un
ego, un "centro".
Pero este centro es un centro reflejado. No es nuestro verdadero ser. No
sabemos quiénes somos, simplemente sabemos lo que los otros piensan de
nosotros.
Y este es el ego: un reflejo de la opinión de los demás.
Si cuando somos niños nadie piensa que
somos útiles, nadie nos aprecia, nadie nos sonríe, entonces también
nace un ego. Un ego enfermo, triste, rechazado, como una herida,
sintiéndose inferior, sin valor.
Esto también es el ego. Esto también es un reflejo.
Primero es la madre la que crea nuestro mundo. Después otros se le suman a la madre y así ira creciendo el mundo del niño.
Primero es la madre la que crea nuestro mundo. Después otros se le suman a la madre y así ira creciendo el mundo del niño.
Y cuanto más crecemos, más complejo se vuelve el ego, porque las opiniones de muchos más son reflejadas.
El ego es un fenómeno acumulativo; es el subproducto de vivir con otros.
Y como lo real, sólo puede lleg ar a
conocerse a través de lo falso, el ego es una necesidad. Uno tiene que
pas ar a través de él y trascenderlo p ar a vislumbr ar lo que realmente
somos.
Lo real puede ser conocido solo a través
de lo ilusorio. No puedes conocer la verdad directamente. Primero tienen
que conocer lo que no es verdadero. Primero tienen que encontr ar lo
que es falso. Y es a través de ese encuentro cuando se vuelven capaces
de conocer la verdad. Si conocemos lo falso como falso, la verdad
despert ar á en nosotros.
El ego es una necesidad social. Y todo el
mundo refleja. Iremos a la escuela y el maestro reflej ar á quiénes
somos. Seremos amigos de nuestros compañeros y ellos también nos reflej
ar an quienes somos.
A la sociedad no le interesa que lleguemos a conocernos a nosotros mismos.
La sociedad crea un ego, porque el ego
puede ser controlado y manipulado. Nadie ha escuchado jamás que la
sociedad pueda control ar al SER: eso no es posible.
Luego poco a poco nos convencemos de que ese ego que la sociedad nos da, es lo que somos.
El ego siempre es sacudido; siempre está
en busca de alimento, que alguien lo aprecie, que le den atención. Si
nos quieren, estamos felices, si nos desprecian creemos que no valemos
nada.
Obtenemos la idea de quienes somos por los demás. No es una experiencia directa.
Vivimos con ese centro falso sin saber que llevamos nuestro verdadero SER dentro nuestro.
Intenten comprender esto tan profundamente como puedan, porque el ego debe ser controlado.
De lo contrario, nunca seremos capaces de
alcanz ar el SER. Porque nos hemos vuelto adictos a ese centro falso y
no podemos salir de él, nos hemos convertido en prisioneros.
Al desech ar al ego podemos sentir que
perderemos todos los límites y nos sentiremos aturdidos, aterrorizados,
estremecidos, como si hubiera ocurrido un terremoto..
Pero si tenemos valor y no retrocedemos,
si no volvemos a caer en el ego y continuamos y seguimos más allá de él,
hay un centro escondido dentro de ti, que has llevado por tantas vidas.
Es tu alma, el SER!!!
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